Edad&Vida propone un modelo de acreditación de centros de dependencia basado en resultados

Ha elaborado un informe junto a Antares Consulting



27/03/2012

 

Para garantizar “la excelencia y la mejora continua en la calidad de la atención”

 

Más de cinco años después de la aprobación de la Ley de Dependencia y tres años después de que el Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) acordara los criterios mínimos comunes de acreditación para garantizar la calidad de los centros y servicios para dependientes, “aún no se ha resuelto este problema”, señalaba el presidente de la Fundación Edad&Vida, Higinio Raventós, durante la presentación en la sede del Imserso del Modelo de Acreditación que la Fundación propone para solventar la necesidad de establecer un modelo básico común para todo el Estado “sin perjuicio de las competencias de las comunidades autónomas”.

 

Un modelo inspirado en el sistema inglés y que está orientado a valorar los resultados que consigue la atención prestada, más allá de detalles estructurales y funcionales de los centros, explicó Montserrat Cervera, socia directora de Antares Consulting, institución que ha colaborado con Edad&Vida en el desarrollo de esta propuesta. Así, Cervera señaló que el primer paso debe ser definir el modelo de centro que se pretende, una instalación que definió como “un entorno sustitutivo del hogar, adecuado y adaptado a los residentes, que presta atención integral y continuada según tipo y grado de dependencia de la persona usuaria”.

 

Así, se propone la implantación del modelo en dos fases. Por un lado, una primera fase a corto plazo en la que debería acreditarse el cumplimiento de algunas exigencias e iniciarse el registro del valor de los indicadores de resultados sugeridos. En segundo lugar, y a medio plazo, acreditar el total cumplimiento de las exigencias del modelo, incluidas las que se refieren a estándares cuantitativos de resultado de la atención. Dos fases que Cervera definió como “de integración en el modelo y de consolidación del modelo”.

 

El modelo pone sobre la mesa la necesidad de valorar cinco ámbitos: si la persona usuaria recibe una atención segura, adecuada y adaptada a sus necesidades; si la persona usuaria dispone de un programa de atención nutricional adecuado a sus necesidades y personalizado; si la persona usuaria está atendida en un ambiente limpio y saludable; si el usuario recibe la medicación que necesita, cuando la necesita, y de forma segura; y, por último, si tiene la seguridad de que sus quejas y sugerencias son escuchadas y aplicadas correctamente.

 

“Buscamos un modelo homogéneo de calidad con independencia del lugar”, explica vicepresidente del Área de Dependencia de la Fundación. Un modelo orientado a resultados por grados de dependencia “que garantice la excelencia y la mejora continua en la calidad de la atención” que incorpora ratios de personal desglosados por grados de dependencia y el cumplimiento de condiciones funcionales, materiales y estructurales, explica García, que considera que “la propuesta de este modelo supone un cambio en el paradigma actual en España al valorar resultados y no cumplimientos”.


Fuente: Publicación de Dependencia y Atención Sociosanitaria
Acceder a la noticia original

Copyright © 2010 Antares Consulting S.A. Todos los derechos reservados   |   Aviso Legal   |   Política De Privacidad