¿Está preparado el sistema sanitario para recibir al paciente proactivo?

Noticia de Diario Médico sobre la jornada de Antares Consulting: Gestión hospitalaria en tiempo de crisis: la contribución de las TIC


La Web 2.0 trae consigo una mayor participación del usuario. Eso está claro. Lo que no lo está tanto es que esta nueva era haya llegado ya a la Sanidad. Parece que poco a poco lo va logrando, pero no se sabe si el sistema sanitario está realmente preparado para ello. El desenlace lo iremos viendo a corto y medio plazo según funcionen o no los proyectos en TIC.

 

Es una situación curiosa, pero a veces ocurre que un corredor que hace de liebre de otro fuerza la máquina y cuando mira hacia atrás ve a su líder con la lengua fuera. En el caso del binomio tecnología-Sanidad, lo curioso es lo contrario. La liebre -las tecnologías- deben ayudar a la Sanidad a ganar la carrera, pero siempre van a un ritmo más duro que el que el sistema puede aguantar.

 

Por eso, al hablar de las posibilidades que las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) tienen para ayudar al sistema a salir de la crisis que pone en duda su sosteniblidad, es necesario hacerse dos preguntas: ¿va la tecnología por delante de las necesidades de los usuarios? ¿Está el sistema preparado para recibir al paciente proactivo?Éstas han sido las preguntas que han abierto la mesa de debate Las TIC como elemento potenciador del rol de los pacientes y de los usuarios del sistema de salud de la jornada Gestión hospitalaria en tiempos de crisis.

 

La contribución de las TIC, organizada en Madrid por Antares Consulting. Lo primero sería justificar la necesidad de la proactividad del paciente. ¿O no es necesario hacerlo? "Seguro que en cinco años la gente se pregunta cómo es posible que antes el paciente no fuera responsable de su salud. Que esto se dé es como que la sociedad esté alfabetizada", señala Pablo Arbeloa, de Osatek, sociedad pública del Gobierno Vasco dependiente del Departamento de Sanidad y Consumo. "Un ciudadano implicado en su enfermedad es garantía de cuidado y de adhesión al tratamiento y una oportunidad de actuar sobre las condiciones que desestabilizan su patología y de intensificar el tratamiento", añade Arbeloa.

 

La consecuencia se plasma en el sistema en forma de mejores parámetros en el control de la enfermedad y en el descenso del uso de los servicios sanitarios.Sin embargo, para que todo esto ocurra aún nos falta un pequeño empujoncito cultural, y así lo entiende el representante de la Sanidad vasca: "En las escuelas de España se enseña educación vial, pero no para la salud. Ahora se ha conseguido intervenir en el comedor escolar para que sea saludable, pero no se les explica a padres y niños, por lo que no sirve fuera del colegio".

 

Un objetivo: vivir más

 
La promoción de la salud es necesaria para que aumente la esperanza de vida, y "hay indicadores como la obesidad que indican que no se está ahondando en ello. Por ejemplo, reducir la tasa de fumadores tendría mejores resultados que el screening en cáncer de colon", dice Arbeloa. ¿Y cómo hacerlo? "La gente joven -el estrato donde más años de vida se pueden ganar- no visita tanto el sistema sanitario. Por eso hay que ir a ellos para, por ejemplo, decirles que dejen de fumar. Las TIC son una buena herramienta para ello", dice Arbeloa. Ya se sabe: si Mahoma no va a la montaña, que el sistema sanitario vaya a los jóvenes.

 

Y montado en las TIC. El motor del cambio. Aparecieron las TIC. Y Juan Carlos Álvarez, de Antares Consulting, las agarra al vuelo: "El mercado de la eSalud crece, y nosotros ya somos usuarios de estas herramientas". Y no sólo los profesionales sanitarios: "La población está siendo más receptiva de lo que parece ante este tipo de actividades", aporta Luis Barcia, gerente del Departamento de Salud de Torrevieja (Alicante).

 

Lo que las TIC provocan es la transición hacia ese papel más proactivo del paciente. "Se desarrolla un rol de cliente, de ciudadano que exige, compara y compra servicios. Y su percepción del sistema es que es falible y variable, que puede pedir segundas opiniones. El sistema empieza a estar en el lado débil de la ecuación", apunta Álvarez.

 

Pero si el paciente/ciudadano se convierte en cliente, ¿dónde está el límite del mercado? "Nuestro reto, entre fidelizar y concienciar para generar esa cultura, es esto último, porque aunque con la telepresencia acercamos la asistencia, algunos ciudadanos pueden pensar que el sistema se desembaraza de ellos". 

 

NO BASTA CON DAR ACCESO, EL PACIENTE QUIERE INTERACCIONAR

 

Una buena pista para saber si las TIC corren más que los ciudadanos y que el sistema es ver los programas en funcionamiento y su uso. La carpeta de salud es la cuarta pata del banco de las TIC en Cataluña, junto a telemedicina, prescripción electrónica e imagen médica digital. El proyecto de carpeta  ya cuenta con una encuesta realizada en el municipio de Calella (Barcelona), en la que un 97 por ciento de los usuarios la consideraban útil.

 

Sobre todo se valoraba el poder acceder a los informes médicos, "pero si sólo les damos acceso nos equivocamos; lo que los pacientes quieren es interaccionar con el sistema", reconoce Ismael Cerdà, de la Agencia de Información, Evaluación y Calidad en Salud del Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña.

 

"La carpeta ha de ser personalizable. Difícilmente podremos avanzar si los pacientes no participan. De hecho, se tratará de un núcleo desde el que el ciudadano se irá descargando las cosas según su necesidad", añade Cerdà. De momento es accesible para poco más de 20.000 habitantes, pero "cuando llegue a alrededor de 500.000, se generalizará por toda Cataluña". Respecto a este ámbito local (o no) de los proyectos, Luis Barcia, gerente del Departamento de Salud de Torrevieja (Alicante), advierte de que "no podemos poner freno a ninguna iniciativa, pero mejor hacerlo de forma global que no tan departamental".

 

Juan Carlos Álvarez, de Antares Consulting, va un paso más allá: "Se echan de menos espacios de transferencia del conocimiento para acortar espacios". Respecto a los proyectos de su hospital, Barcia destaca los envíos de sms para que el paciente sepa desde atención primaria si las Urgencias hospitalarias están saturadas. "Si las malutilizan, les llega un sms posterior diciéndoles lo que hubieran esperado en primaria".

 

El control de las Urgencias también incluye alarmas al gerente -entre otros- avisándole del tiempo que pasa desde que se indica un ingreso desde Urgencias hasta que se hace. También se potencia la autocita por el facultativo, con lo que se ha conseguido que el 70 por ciento de las citas ya se den por medios ajenos al mostrador.


Fuente: Diario Médico
Acceder a la noticia original

Gestión y mantenimiento del equipamiento electromédico

Guía de buenas prácticas para generar valor en el proceso asistencial

Publicación  24 de octubre de 2018
Copyright © 2010 Antares Consulting S.A. Todos los derechos reservados   |   Aviso Legal   |   Política De Privacidad